9.04.2012

Playas de Trincomalee

Uppuveli
Generalmente intento dejar las playas para el final de un viaje, por aquello de descansar los últimos días, pero en este caso y después del palizón que me había pegado, decidí regalarme unos días de relax, al fin y al cabo estaba de vacaciones.

Mi destino fue Trincomalee, situado en la costa noreste de la isla era una apuesta segura de días soleados y mares en calma por estar fuera del alcanze del monzón en esta época del año.
Uppuveli
Pasé el primer día en Uppuveli, a tan solo 6 km de la ciudad. Al llegar tuve verdaderos problemas para encontrar hotel ya que estaban todos llenos y acabé alojándome en uno que aún estaba en construcción pero que ya había terminado la primera fase de 3 bungalows. Estaba en plena playa, la habitación era enorme, limpia, nueva y a buen precio, una ganga.
Uppuveli
La playa de Uppuveli es preciosa, larga, de arena blanca y bordeada por palmeras.  El agua limpia y turquesa, no muy transparente, pero aún y así una delicia para bañarse. Cual fue mi sorpresa al ver que todo y ser el pico de temporada alta la playa estaba desierta, solo había algún grupo de gente disperso alrededor de los hoteles, pero a la que caminaba un poco me encontraba totalmente solo. Además prácticamente no había ningún restaurante ni bar, únicamente se podía comer en algún hotel. 
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Pasé todo el día tirado en la arena hasta que empezó a atardecer y decidí explorar un poco, pero realmente no hay mucho que ver, cruzando la desembocadura de un río se llega a otra cala donde no hay turistas, con un pueblecito de pescadores, algunos altares entre la maleza y un templo hinduista a orillas del mar. Pero siendo sincero, el lugar ya era bastante espectacular por si mismo.
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
El día siguiente lo pasé en Nilaveli, la otra playa de la zona situada a solo unos kilómetros al norte de Uppuveli. Al llegar pasé por un camino lleno de puestos de comida y tiendas, lo que me hizo pensar que era un sitio más turística pero al ver la playa, ésta era muchísimo más larga y estaba totalmente vacía!
Nilaveli
Nilaveli fue una maravilla, el mar estaba más calmado y era más transparente, de un precioso color turquesa que se extendía casi hasta el horizonte. Estando en el agua, mirando en todas direcciones y no viendo a nadie en kilómetros, sentí que estaba en un verdadero paraíso. Para mi es una de las mejores playas en las que he estado y uno de esos lugares que quedarán más profundamente grabados en mi memoria.
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Uppuveli
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Las playas de Trincomalee supuestamente eran de las más famosas y visitadas de toda la isla, pero viendo la escasa oferta hotelera y la poca gente que había me pregunto si el turismo en la zona aún se está recuperado del tsunami de 2004, ya que como me explicaron ésta fue una de las zonas más castigadas, es más, aún hoy se puede ver algún edificio sumergido en el mar. Por suerte y gracías a las ONGs, los nuevos pueblos de la zona son ahora casas de cemento y están más alejadas de la costa que antes. 
Nilaveli
Pero la atracción estrella de Trincomalee no son ninguna de estas dos playas sino la Pigeon Island donde ya había descartado ir debido al alto precio de la excursión pero que finalmente pude visitar gracias a una pareja de ingleses que conocí mientras comía.
Pigeon Island
El paisaje en si me decepcionó un poco, la pintaban como un isla preciosa, pero sin tener playas de arena, todo lleno de coral y con muchas zonas rocosas, no era tan espectacular como imaginaba, al menos eso pensé hasta que me sumergí en sus aguas, donde reside su verdadero tesoro. 

Alquilé unas gafas con tubo y me dediqué a hacer snorkel, básicamente es para lo que va todo el mundo a la isla, ni siquiera para hacer submarinismo ya que el coral esta a muy poca profundidad y hay zonas en que apenas se puede nadar por encima por estar demasiado cerca de la superficie.
Pigeon Island
Pigeon Island
Pigeon Island
Pigeon Island
Ko Mook había sido probablemente el sitio donde había visto más riqueza marina, pero creo que la Pigeon Island lo superó. Es una pena no tener fotos de las maravillas que vi, no soy ningún experto en la materia, pero vi peces rarísimos, enormes y vegetación marina de unos colores y formas expectaculares. El colofón fue sin duda poder ver tiburones, cuando me pasó uno por debajo mientras iba nadando me quedé alucinado, el chico inglés y yo empezamos a nada detrás suyo emocionados. Era muy pequeño, de menos de dos metros pero muchos de los que estaban haciendo snorkel con nosotros vieron un grupo de 8 tiburones con uno que hacía hasta 3 metros de largo. Al volver a la orilla los vigilantes de la isla nos contaron que en ese grupo hay un tiburon de más de cinco metros, ninguno de nosotros lo vió, pero prefiero no habérmelo encontrado de frente en medio del mar y sin ningún tipo de protección ni asisténcia en kilómetros.
Pigeon Island
En Trincomalee pasé unos días de total relax que me sirvieron para confirmar que en Sri Lanka se encuentran algunas de las playas más bonitas del mundo y también para retomar fuerzas antes de seguir explorando el legado del reino cingalés.

Próxima parada las ruinas de Polonnaruwa.

9.01.2012

Anuradhapura

Anuradhapura
Allá por el  siglo IV a.C. mientras en occidente la cultura griega estaba en su apojeo y medio mundo aún salía de la edad de piedra, Anuradhapura se convertía en uno de los centro culturales más prósperos e influyentes de todo el sudeste asiático.
Anuradhapura
Anuradhapura permaneció como capital del país durante 1300 años, hasta finales del s. Xl, siendo hoy día una de las zonas arqueológicas más importantes no solo del país sino de toda Asia. Para el viajero podría decirse que esta un poco a camino entre Bagan (s.IX-XIII) en Myanmar por la monumentalidad de sus templos y Sukhothai (s.XIII-XV) en Thailandia por tener una extensión que permite visitar todos sus templos cómodamente en un solo día. Y si bien desde un punto de vista artístico no puede competir con la grandiosidad de Angkor (s.IX-XV) en Camboya o Borobudur (s.IX) en Indonesia,  desde un punto de vista histórico  tiene un valor mucho mayor, ya que algunos de los yacimientos datan de épocas anteriores al nacimiento de Cristo.
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Pero además de las numerosas y monumentales dagobas (estupas), Anuradhapura es uno de los centros de peregrinación budista más importantes del mundo debido al sagrado Mahabodhi, al que le dedicaré una entrada más adelante.
Anuradhapura
Anuradhapura
En cuanto a mi, me desperté a primera hora, alquilé una bici y después de desayunar me dirigí a la calle comercial a comprar un sarong para poder entrar a los templos. Un sarong es una especie de falda que llega hasta los pies y que se llevaba antiguamente en todo el sudéste asiático, aún hoy día mucha gente lo lleva en Sri Lanka, Birmania o Camboya. Yo ya lo había llevado en Bali donde es obligatorio para entrar a los templos, así que pensé que sería buena idea tener uno para Sri Lanka.

Llegué facilmente al templo de Isurumiya donde me encontré con que al ser fin de semana y coincidir con la luna llena, todo el mundo iba vestido de blanco de arriba a bajo, todos descalzos y con la piel y el pelo tan oscuros, era una imagen sorprendente. Nada más llegar mi presencia levantó miradas curiosas y sonrisas, incluso alguno me hizo fotos con el móvil disimuladamente... También se acercaron a hablar conmigo un grupo de monjes de Mandalay, Myanmar que estaban estudiando allí y charlamos un rato.
Anuradhapura
Anuradhapura
Pero tenía mucho que ver aquel día así que me dirigí hacía el siguiente templo con la mala suerte de perder el mapa de la zona arqueológica por el camino y todo y que di algunas vueltas de más, luego no resultó ser una gran pérdida ya que las dagobas son enormes y se ven desde lejos por encima de los árboles. Además lo del sarong les hacía mucha gracia a los guardias y cada vez que me veían pasar me hacían acercarme para hablar un rato así que aprovechaba para que me indicaran el camino a seguir. 
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura

Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
A los que os interese aquí os dejo la mitad de la ruta (20km) que registré gracias al GPS del iphone hasta que se acabó la batería, en total fueron unos 30 km, todo llano, con buenas carreteras y sin apenas tráfico.


Ver 
Cuando volví al hotel por la noche, publiqué un tweet diciendo que había pasado uno de los mejores días de todos los viajes que había hecho hasta el momento, y es que no se trata solo de los templos y ruinas, es el entorno natural con prados, campos, lagos llenos de flores de loto, bosques y palmeras, vacas pastando, monos salvajes y grandes y extraños lagartos que encuentras por el camino y esa tierra rojiza, esa arena de color intenso que te recuerda a cada paso que estás en un lugar totalmente distinto a cualquier cosa que hayas visto en Europa. Pero lo que me llamó más la atención fue la gente, ir en bici y que todo el mundo te salude con una sonrisa, que se acerquen a ti para hablar, para saber quién eres, para ayudarte, que te regalen flores para que puedas ofrecerlas a Buda, que la gente se quiera hacer fotos contigo, que nadie quiera venderte nada, ni pedirte nada más que compartir su tiempo. En parte fue por ser joven y viajar solo cosa que les extraña muchísimo, en parte también por llevar el sarong tradicional que les llamaba la atención y les hacía sentirse orgullosos, más aún cuando les explicaba que lo llevaba por respeto. A mi me parece algo lógico pero a pesar de que hay carteles en todas las entradas explicando que hay que ir descalzo, sin cubrirse la cabeza y con los hombros y las rodillas cubiertas, vi demasiados turistas que no respetaban ninguna de estas simples reglas. 
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Todo y eso se que fui muy afortunado, no puedo garantizar que alguien que vaya a Anuradhapura se sienta o sea tratado así, seguramente si yo hubiese ido otro día o si vuelvo en el futuro, es probable que no sea igual, pero aquel día fue un verdadero regalo e hizo que todo valiera la pena.
Anuradhapura
La culminación fue poder presenciar un gran festival budista en la dagoba Ruwanweliseya al atardecer, con música, peregrinos y una multitud de fieles en procesión transportando grandes mantos color azafrán que después los monjes iban extendiéndo alrededor del perímetro de la estupa. 
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Anuradhapura
Pero lo que pasó justo en el momento en que me iba aún sigo sin creerlo. Con cientos de personas entrando y saliendo del templo, con un grupo de unos 15 jubilados alemanes haciendo fotos por la zona, niños correteando y fieles agolpándose alrededor de una banda de músicos en cabeza de una de las procesiones que llevaban un manto de camino al templo. Pero al pasar por debajo de un gigantesco árbol centenario, se desprendió una rama enorme, del tamaño de un árbol mediano, un gran tronco que cayó unos 15 metros hasta estrellarse contra el suelo provocando un gran estruendo. Impactó justo en el espacio de escasos 2 metros que había entre la banda de música y la processión, solo que hubiese caído un metro más adelante, o detrás o que en vez de caer perpendicular hubiese caído paralelo a la fila, habrían habido muchos heridos probablemente graves, o incluso si hubiese caido 30 segundos antes habría caido encima de mi cabeza! Durante cinco segundos se hizo un silencio absoluto durante los que nos miramos los unos a los otros sin dar crédito a que no hubiera pasado nada, a continuación volvieron a sonar los timbales y la gente empezó moverse de nuevo como si nada hubiera pasado. Un hombre que tenía al lado me miró y me dijo: "ha sido un milagro, un milagro!"
Anuradhapura
Templos milenarios, paisajes preciosos, animales salvajes, paseos en bici, ofrendas florales y un milagro, no estaba mal para ser el segundo día.
Anuradhapura