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1.11.2015

Vídeos de viaje: Menorca

Tiene poco de oriente, pero aquí os dejo el vídeo de mis vacaciones mediterráneas del pasado Agosto.

Tres amigos, una isla y mucha playa!


9.01.2014

Menorca

Menorca
Esta vez no se trataba de un destino lejano ni exótico, sino de unas vacaciones de verano para escapar unos días del agobio de la ciudad.

11.09.2012

Playas del sur

Tangalla
Mi primera parada en la costa sur de Sri Lanka fue Tangalla, el que se suponía era un destino paradisíaco pero algo desarrollado y turístico. Al llegar una vez más me sorprendió que no había nadie por allí, seguramente por ser temporada baja ya que en agosto la costa suroeste se ve afectada por el monzón, pero el hecho es que pude alojarme en un bonito hotel a pie de playa a muy buen precio. En el hotel había una pareja de españoles que se marchaba ese mismo día y una pareja joven de rusos. El resto de hoteles parecían estar vacíos o cerrados y paseando por la playa no vi ni a un solo turista así que cuando algún local me veía de lejos me decía que me acercara para hablar. 
Tangalla
Así pasé medio día, paseando y charlando con la gente. Pero después de comer me regalé una larga siesta y toda una tarde de relax leyendo en una hamaca colgada entre dos palmeras a escasos metros de la orilla que me supo a gloria.
Tangalla
Tangalla
Tangalla

Tangalla
Tangalla
Mi estancia en Tangalla había sido perfecta hasta que me desperté a las 2 de la mañana sobresaltado porque me estaba cayendo agua en la cara. Había estallado una fuerte tormenta y había una gotera que se colaba entre el inmaculado y recién terminado techo de maderas de teca y que iba a parar justo encima de la cama. Mi primera reacción fue asomarme a ver si había alguien despierto, y me pareció ver a alguien, así que bajé y crucé el patio intentando no mojarme mucho mientras explicaba que había una gotera en mi habitación, pero al acercarme más, lo que me encontré fue al chico de rastas que llevaba el hotel enrollándose con la novia del chico ruso con los que había estado cenando! al verme no dijeron palabra y se escabulleron disimuladamente dentro de una habitación como si no me hubieran visto... al final yo volví a la mía y solucioné el tema moviendo la cama a la otra punta de la habitación haciendo un ruido terrible, pero lo más gracioso fue que al cabo de media hora y cuando ya me había dormido apareció el chico del hotel vestido solo con los calzoncillos para ver que es lo que me pasaba. En fin puro estilo tropical.
Mirissa
Mi próxima parada fue Mirissa que por el contrario tenía fama de ser una de las joyas del país, aún sin explotar, donde no había construcciones a pie de playa ni había llegado el turismo masificado. Pues bien, de todas las playas que visité esta fue sin duda la más concurrida, incluso en temporada baja. Había mucho hoteles y mucha gente en la playa, bueno no al nivel de la Barceloneta o Benidorm en verano pero sí se veían muchos turistas. 
Mirissa
Mirissa
Mirissa
Mirissa
Mirissa

Mirissa
La playa eso sí es preciosa, hay una cala rocosa con aguas turquesas que parece de postal y después una larga playa de arena blanca donde poder bañarse plácidamente. Lo que más me gustó fue seguramente el aspecto salvaje de la zona, hay muchísima palmeras y vegetación y a pesar de estar bastante desarrollado y de estar muy cerca de una carretera,  se tiene la sensación de estar en medio de la selva, como en una isla perdida.
Mirissa
Mirissa
Mirissa
Fue una lástima porque aún me quedaban muchas playas por descubrir, sobretodo las menos conocidas, pero por desgracia mi tiempo se acababa y tuve que despedirme del mar por lo que me quedaba de viaje. Tampoco me quejaré ya que pasé unos días de absoluto  relax y buena vida en un entorno paradisíaco, pero creo que no hace falta que lo diga, las fotos ya hablan por si solas.
Mirissa
Mirissa

9.04.2012

Playas de Trincomalee

Uppuveli
Generalmente intento dejar las playas para el final de un viaje, por aquello de descansar los últimos días, pero en este caso y después del palizón que me había pegado, decidí regalarme unos días de relax, al fin y al cabo estaba de vacaciones.

Mi destino fue Trincomalee, situado en la costa noreste de la isla era una apuesta segura de días soleados y mares en calma por estar fuera del alcanze del monzón en esta época del año.
Uppuveli
Pasé el primer día en Uppuveli, a tan solo 6 km de la ciudad. Al llegar tuve verdaderos problemas para encontrar hotel ya que estaban todos llenos y acabé alojándome en uno que aún estaba en construcción pero que ya había terminado la primera fase de 3 bungalows. Estaba en plena playa, la habitación era enorme, limpia, nueva y a buen precio, una ganga.
Uppuveli
La playa de Uppuveli es preciosa, larga, de arena blanca y bordeada por palmeras.  El agua limpia y turquesa, no muy transparente, pero aún y así una delicia para bañarse. Cual fue mi sorpresa al ver que todo y ser el pico de temporada alta la playa estaba desierta, solo había algún grupo de gente disperso alrededor de los hoteles, pero a la que caminaba un poco me encontraba totalmente solo. Además prácticamente no había ningún restaurante ni bar, únicamente se podía comer en algún hotel. 
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Pasé todo el día tirado en la arena hasta que empezó a atardecer y decidí explorar un poco, pero realmente no hay mucho que ver, cruzando la desembocadura de un río se llega a otra cala donde no hay turistas, con un pueblecito de pescadores, algunos altares entre la maleza y un templo hinduista a orillas del mar. Pero siendo sincero, el lugar ya era bastante espectacular por si mismo.
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
Uppuveli
El día siguiente lo pasé en Nilaveli, la otra playa de la zona situada a solo unos kilómetros al norte de Uppuveli. Al llegar pasé por un camino lleno de puestos de comida y tiendas, lo que me hizo pensar que era un sitio más turística pero al ver la playa, ésta era muchísimo más larga y estaba totalmente vacía!
Nilaveli
Nilaveli fue una maravilla, el mar estaba más calmado y era más transparente, de un precioso color turquesa que se extendía casi hasta el horizonte. Estando en el agua, mirando en todas direcciones y no viendo a nadie en kilómetros, sentí que estaba en un verdadero paraíso. Para mi es una de las mejores playas en las que he estado y uno de esos lugares que quedarán más profundamente grabados en mi memoria.
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Uppuveli
Nilaveli
Nilaveli
Nilaveli
Las playas de Trincomalee supuestamente eran de las más famosas y visitadas de toda la isla, pero viendo la escasa oferta hotelera y la poca gente que había me pregunto si el turismo en la zona aún se está recuperado del tsunami de 2004, ya que como me explicaron ésta fue una de las zonas más castigadas, es más, aún hoy se puede ver algún edificio sumergido en el mar. Por suerte y gracías a las ONGs, los nuevos pueblos de la zona son ahora casas de cemento y están más alejadas de la costa que antes. 
Nilaveli
Pero la atracción estrella de Trincomalee no son ninguna de estas dos playas sino la Pigeon Island donde ya había descartado ir debido al alto precio de la excursión pero que finalmente pude visitar gracias a una pareja de ingleses que conocí mientras comía.
Pigeon Island
El paisaje en si me decepcionó un poco, la pintaban como un isla preciosa, pero sin tener playas de arena, todo lleno de coral y con muchas zonas rocosas, no era tan espectacular como imaginaba, al menos eso pensé hasta que me sumergí en sus aguas, donde reside su verdadero tesoro. 

Alquilé unas gafas con tubo y me dediqué a hacer snorkel, básicamente es para lo que va todo el mundo a la isla, ni siquiera para hacer submarinismo ya que el coral esta a muy poca profundidad y hay zonas en que apenas se puede nadar por encima por estar demasiado cerca de la superficie.
Pigeon Island
Pigeon Island
Pigeon Island
Pigeon Island
Ko Mook había sido probablemente el sitio donde había visto más riqueza marina, pero creo que la Pigeon Island lo superó. Es una pena no tener fotos de las maravillas que vi, no soy ningún experto en la materia, pero vi peces rarísimos, enormes y vegetación marina de unos colores y formas expectaculares. El colofón fue sin duda poder ver tiburones, cuando me pasó uno por debajo mientras iba nadando me quedé alucinado, el chico inglés y yo empezamos a nada detrás suyo emocionados. Era muy pequeño, de menos de dos metros pero muchos de los que estaban haciendo snorkel con nosotros vieron un grupo de 8 tiburones con uno que hacía hasta 3 metros de largo. Al volver a la orilla los vigilantes de la isla nos contaron que en ese grupo hay un tiburon de más de cinco metros, ninguno de nosotros lo vió, pero prefiero no habérmelo encontrado de frente en medio del mar y sin ningún tipo de protección ni asisténcia en kilómetros.
Pigeon Island
En Trincomalee pasé unos días de total relax que me sirvieron para confirmar que en Sri Lanka se encuentran algunas de las playas más bonitas del mundo y también para retomar fuerzas antes de seguir explorando el legado del reino cingalés.

Próxima parada las ruinas de Polonnaruwa.