Domingo 8/11/09
Después de pasar dos días en Guilin, nuestra intención era visitar la columna del dragón en Longsheng, las famosas terrazas de arrozales, pero nos aconsejaron no ir porque era muy caro y no era interesante en esta época del año, así que aprovechamos para hacer un tour por el río Li y de paso llegar a Yangshuo, nuestro siguiente destino.
El Río Li o Li Jiang nace en las montañas del norte de Guangxi y recorre 437 kms hasta unirse al Río Perla en Wuzhou, pero es en su trayecto entre Guilin y Yangshuo donde pueden apreciarse mejor los paisajes cársticos tan característicos de la zona.
En principio íbamos en una barca de bambú pero luego vimos que en realidad estaba construida con tubos de pvc y una madera encima! El viaje fue precioso. El trayecto duró unas cuatro horas durante las cuales pudimos relajarnos y contemplar las maravillosas vistas: montañas cársticas bordeando sobre las aguas, los bueyes cruzando el río, los vendedores de fruta en sus barcas,... la única molestia eran los barcos de dos pisos atestados de turistas chinos que pasaban a toda velocidad levantando olas y perturbando la tranquilidad y el silencio predominantes.
Más allá de eso fue un día muy tranquilo que aprovechamos para relajarnos y tomar un poco el sol, no hay mucho que explicar, las fotos hablan por si solas!
11.10.2009
Río Li
11.08.2009
Descubriendo el sur de China
Sábado 7/11/2009
Ya instalados en nuestro hostal, hemos pasado el día visitando la cuidad.
Aunque Guilin es una cuidad bastante grande, en comparación con el resto de ciudades en las que hemos estado, parece más bien un pueblo, con calles más estrechas y edificios más bajos y bastante destartalados, tiene solo unos 600.000 habitantes, pero lo más interesante es lo distinta que es de las ciudades del norte y el centro de China que habíamos visto, tiene un aire a ciudad del sudeste asiático que no habíamos encontrado hasta ahora.
El paisaje ha cambiado totalmente, del frío y árido paisaje del Tíbet, hemos pasado al calor y la humedad del sur de China, sin olvidar los mosquitos, que se están convirtiendo en una auténtica pesadilla, aunque estamos encantados de dejar los abrigos de lado.
Os dejamos unas fotos en el Flickr. Mañana ya nos vamos a Yangshuo!
Tíbet-Chongqing-Guilin
Viernes 6/11/2009
El pasado Jueves dejamos Lhasa, cogimos un avión y después de 2 horas de vuelo, por cierto, con bastantes turbulencias, llegamos a Chongquing. Allí nos despedimos de Jorge y Maria del Pilar a los que ya estamos echando de menos y desde aquí les deseamos los mejor!
Una vez en Chongqing debíamos buscar la forma de ir hacia Guilin, nuestro siguiente destino, cosa que fue bastante complicada. Primero intentamos comprar un billete de avión pero no quedaban, así que buscamos un taxi para que nos llevara a la estación de trenes que estaba en la otra punta de la ciudad, el siguiente problema fue que allí absolutamente nadie hablaba inglés. Por suerte, con el chino básico de Kenneth y después de mucha paciencia, entendimos que no estábamos en la estación correcta y que debíamos ir a la estación desde donde salía el tren para comprar los billetes. Una chica nos llevó a un autobús y lo cogimos sin saber muy bien donde nos llevaría, pero después de volver a cruzar la ciudad llegamos a la estación de tren y era la correcta, pero otra vez nos vimos en la misma situación, nadie hablaba inglés, pero pudimos hacernos entender y compramos los billetes. Cabe decir que una de las cosas más extrañas es que aquí absolutamente nadie entiende los mapas, parece algo increíble pero así es, por ejemplo si subes a un taxi y le enseñas un mapa de la ciudad, le señalas la estación de trenes, en la cual sale un tren dibujado, no tendrá ni idea de donde llevarte, lo mismo al comprar billetes, parece que por muchas señas, sonidos o posturas que hagas no entienden que quieres tantos billetes o que los quieres para hoy, parece que hay algo en su forma de pensar y expresarse más allá del simple lenguaje que hace muy difícil comunicarse con ellos.
Pasamos la tarde en los alrededores de la estación sin mucho que hacer, esperando para coger el tren que salía a las 21.00 y que además se retrasó 45 minutos.
Al final y tras 23 horas de tren, llegamos a nuestro destino, Guilin!
